El sexo oral, es
una práctica sexual muy placentera y gratificante, pero debe soportar muchos
tabúes y prejuicios, ya que en muchas culturas la religión está en contra de
estos ejercicios sexuales, hay personas a las que les desagrada el sexo oral
pero desde luego, no es el caso de muchos otros. Para practicar tanto una
felación como un cunnilingus, hay ciertas cosas que debemos tener en cuenta,
como por ejemplo: Mucho cuidado con los dientes. No están invitados a esta
juerga, si los usas procura roces sutiles. Presta atención a sus gestos. Te
indicarán qué es lo que más le excita y, por consiguiente, dónde debes
insistir.
CUNNILINGUS (ELLOS A ELLAS)
El acto de usar
la lengua y la boca para tocar la zona vaginal y el clítoris, es una de las
acciones más excitantes. Según estadísticas realizadas en 1994 en América,
sobre una muestra representativa de la población, el 68% de las mujeres con
edades entre 18 y 44 años encuentra atractiva la idea del sexo oral, frente a
sólo un 40% en el grupo de las de 45 a 59 años. Las mujeres que disfrutan con
el sexo oral generan un vínculo emocional gracias a la intimidad del acto,
además de sensaciones muy placenteras. Técnica Es importante diferenciar qué es
lo que más excita a la mujer durante este acto. La estimulación del clítoris
suele proporcionar las sensaciones más intensas, pero sin olvidar el contacto
con los labios y otras zonas, que resultan muy sugestivas.
Una de las
mejores posturas, para esta acción, es en la que el hombre sitúa su cabeza
entre los muslos de su pareja. Colocando un cojín o con las manos, el hombre
puede levantar las nalgas de ella mientras esta está estirada, así el hombre
tendrá una mayor facilidad para acceder sin problemas a la vulva de su pareja.
Con las yemas de los dedos, juega con su vello público, pellizca los labios
mayores, juntándolos y besándolos lentamente. Ábrete paso separando sus labios
suavemente con tu nariz y permite que tu lengua acaricie su sexo. Forma
círculos lentamente con tu nariz, labios y barbilla. Afirma tus labios a los de
ella. Bésala profundamente. Mordisquea y chupa suavemente el clítoris. Intenta
tomar su clítoris entre tus labios. Cuando notes su sexo muy húmedo, sopla
suavemente.
Provoca una
sensación muy agradable. Forma una "U" con la lengua y propíciale
largas y suaves lamidas, comenzando en el clítoris y acabando en la entrada de
su vagina. Endurece tu lengua (como cuando haces burlas) y juega con ella en la
entrada de su vagina, intentando introducirla dentro. Si optas por introducir
un dedo en su vagina, no lo hagas desde el principio. El placer que provoca el
dedo "distrae" al que obtiene de tu lengua, (mucho más sensual pero
menos intenso). Algunas mujeres cuando llegan al orgasmo, y durante corto
espacio de tiempo, no soportan que les acaricien el clítoris. Asegúrate que no
sea el caso de tu pareja. Su boca y tu boca lamiendo tu sexo y su sexo,
respectivamente, en una perfecta conjunción donde el sudor, amor, pasión y deseo
aumentan y crecen hasta estrellarse en los muros del placer máximo llamado
orgasmo.
El 69 Como
habréis supuesto el 69 no es otra cosa que ambos amantes se hagan mutuamente
una felación y un cunnilingus. Es una experiencia alucinante. El sexo oral es
una de las variantes más deliciosas del amor... y para llevarla a cabo se sólo
necesita: limpieza en el cuerpo, sobre todo en los genitales, manos y boca; un
poco de osadía condimentada con una pizca de imaginación y muchas... ¡muchas
ganas de gozar!
FELACIÓN (ELLAS A ELLOS)
Recibirlo
resulta muy placentero para la mayoría de los hombres. Según un reciente
estudio, el 74,5% de los hombres ha recibido sexo oral alguna vez. Algunas
mujeres se muestran contrariadas ante esta actividad, y otras lo consideran un
tema tabú. Pero muchas mujeres disfrutan mediante este acto de sensaciones de
poder e intimidad con su pareja.
Es muy
importante que los dos conozcan sus preferencias, una buena actitud es la de
crear una serie de normas para dejar clara la situación. Para casi todas las
mujeres es muy importante la limpieza. Si la mujer no quiere que su compañero
le eyacule en la boca, es bueno que los dos acuerden una señal previa para
poder retirar el pene a tiempo. Con la práctica, la mujer descubrirá que no la
hace falta sujetar el pene, dejándola las manos libres para estimular otras
partes de su pareja.
Forma una 'O'
con los labios, ponlos cuidadosamente en la punta de su miembro y mueve la
cabeza en círculos diminutos. Coloca los labios ajustándolos al tronco y recórrelo,
primero a un lado y después al otro. Coge la punta de su pene suavemente entre
tus labios, con giros rápidos, besándolo tiernamente y tirando hacia atrás de
su suave piel. Permite que el glande se deslice completamente en tu boca y
presiona el tronco firmemente entre tus labios. Sostén la presión un momento
antes de soltar. Forma de nuevo un círculo con tus labios y besa a todo lo
largo de su longitud, succionando y besando al mismo tiempo.
Mientras besas,
permite que tu lengua "aletee" por todo su pene acabando en el
extremo. Golpeando con ella repetidamente la sensible punta del glande. Permite
que su miembro penetre en tu boca tan profundamente como te sea posible (sin
ahogarte, mujer), presionándolo y chupándolo. No le soples nunca dentro en el pene.
Puede ocasionar una infección. También puedes acariciar y besar sus testículos.
No consientas que te digan otra cosa: La decisión es tuya. Puedes permitir o no
llegar hasta el final y que él eyacule en tu boca. Igual que puedes tragarlo o
no, según te agrade o no su sabor.
SABOR DEL SEMEN
El semen o
esperma es el líquido que secretan las glándulas genitales masculinas, su sabor
es algo insípido y su textura viscosa. En cada eyaculación puede eliminarse una
cantidad de 3 a 5 cm3, aproximadamente y contiene por término medio de 200 a
300 millones de espermatozoides, es decir 60 mil células masculinas, por
milímetro cúbico, capaces de fecundar al óvulo.
Durante el sexo
oral no necesariamente tienes que tragarte el semen, pero si por algún motivo
lo tragas, no te causará ningún daño y mucho menos quedarás embarazada. Este es
un acto sexual que te puede producir una gran excitación a ti como a tú pareja,
no lo entiendas nunca como una obligación para él, sino lo tienes que entender
como una excitación muy grande para ti, todo ese semen corriéndote por tú boca,
por tus senos, por tus nalgas o por tu culo te causará importantes sensaciones.
(Fuente: Sexualidad.es)



