La mujer siempre
ha sido una ecuación compleja de
resolver, más aun si se procura profundizar en ella. La sexualidad
femenina posee muchos misterios y el punto G es uno de ellos. Durante años, la
sexualidad de las mujeres quedó reprimida, siendo vista sólo para la recepción
sexual, de forma pasiva, sin ningún respeto al placer y al deseo que ellas
podrían obtener con sus compañeros. Se creía que el placer en las mujeres era
obtenido en su gran mayoría por el estímulo clitoriano. Debido a eso surgieron
comentarios sobre los dos tipos de orgasmos que existen: el orgasmo clitoriano
y el vaginal.
Según los
estudios de Perry y Beverly en 1980, en un congreso nacional de la Sociedad
para estudios científicos del sexo, fue descubierto un lugar dentro de la
vagina que se vuelve extremamente sensible cuando es sometido a una presión
intensa. Ese punto queda localizado en la pared anterior de la vagina
(aproximadamente cinco centímetros después de la entrada).
El nombre “punto
G”, fue dado en homenaje al Dr. Ernst Grafenberg, que fue el primer médico en
hablar sobre dicho tema. Al ser estimulado el punto G, puede llevar a la mujer
a un orgasmo tan o más intenso que el descrito por las mujeres que
experimentaron el orgasmo clitoriano, que es el más alcanzado, (o por lo menos
el más comentado). También puede ocurrir cuando está bien estimulada la mujer,
vivir orgasmos múltiples.
La sensación del
estímulo que lleva a la mujer a tener un orgasmo indescriptible con la
manipulación del punto G, puede ser comparada a un deseo de orinar casi
incontrolable. Cuando ese punto es bien estimulado, el punto G se entumece y
acaba llevando a muchas mujeres al orgasmo. En ese instante la mujer puede
eyacular, liberando un líquido químicamente semejante al semen masculino, pero
sin espermatozoides.
Encontramos en
estos casos algunos hombres que no les gusta, no les agrada el momento de la
eyaculación femenina y por eso pueden hasta rechazarlas. Sin embargo la mujer
hoy en día acaba reprimiendo su placer y su orgasmo, por una cuestión de
vergüenza, falta de diálogo y desconocimiento de la sexualidad femenina (por
parte de los hombres), llevando a la distancia y a una vida sexual más
rutinaria entre las parejas.
Como el cuerpo
del ser humano difiere uno del otro, en las mujeres hay algo que puede traer
una cierta interferencia al placer obtenido por el estímulo al punto G, que es
el uso del diafragma (que es uno de los métodos anticonceptivos utilizados por
un gran número de mujeres). Sobre las mejores posiciones para obtener el
orgasmo con el estímulo del punto G, verificamos a través de relatos de algunas
mujeres que la más favorable sería con la mujer encima o hasta de costado.
La posición con
la mujer de espalda, no facilita un estímulo adecuado del punto G. El orgasmo
clitoriano y el vaginal no van a dejar de proporcionar sus respectivos
placeres, pero si la mujer llega a experimentar un orgasmo en el punto G, podrá
agregar en su vida sexual un placer de calidad e intensidad indescriptible
juntamente con los demás orgasmos ya mencionados. (Adriana Sommer, Sexóloga)


