Bondage es una
denominación aplicada a los encordamientos eróticos ejecutados sobre una
persona vestida o desnuda. El Bondage es una práctica sadomasoquista que
consiste en inmovilizar a la pareja para hacer juegos sexuales o tener una
relación. Para esa inmovilización son utilizadas cuerdas, esposas, medias,
dependiendo de lo que la pareja se proponga realizar. En el Bondage la idea es
que uno de la pareja sea el dominante y otro el dominado. En el Bondage las dos
personas sienten placer y este está relacionado con la sensación de ser
dominado o dominador de otra persona.
La regla es un
acuerdo tomado por la pareja para que ninguno de los dos reciba ninguna lesión
durante el acto sexual, y también existen gestos y palabras que avisan al
dominador de cuando tiene que parar. Hay quien realiza el Bondage con su pareja
fija (esposo-a), (novio-a) y otros son con parejas esporádicas, no se tienen
datos para saber cuál de las dos modalidades es más practicada, pero se sabe
que existen sitios de encuentro para quien quiera practicar este tipo de sexo y
también salas y locales para el mismo fin, donde las personas se puedan
encontrar para hacer sexo, disponiendo de material como cuerdas, aderezos.
Antes de
considerar el Bondage como una perversión, se debe pensar que cada uno sabe lo
que le gusta o no en la cama y que en un principio, la práctica del Bondage no
conlleva ninguna lesión. Se puede pensar que el Bondage es una forma de dar sal
a la relación sexual, tanto como son las posiciones del Kama Sutra u otras. Lo
que no se puede afirmar es que exista el sadismo sexual o el masoquismo y que
la práctica del Bondage puede estar escondiendo algún trastorno sexual más
grave. Puede haber una línea muy delgada que separe una práctica sexual de un
trastorno sexual.
El sexo consiste
en caricias entre dos personas cuyo fin principal es la obtención de placer.
Los caminos que se utilizan para esto son muchos, pero cuando estos caminos
generan algún sufrimiento psíquico o físico para alguna de las dos partes,
podemos pensar en una disfunción. El sufrimiento puede venir si no se consigue
placer si no es subyugando o siendo subyugado, o pasando mucho tiempo pensando
en formas de hacer Bondage.
Hay que pensar
que la práctica del Bondage no le gusta a todo el mundo. Sabemos que los
prejuicios existen, pero también sabemos que para muchas personas existe la
curiosidad. Si tenemos la curiosidad de practicar el Bondage y una pareja con
quien practicarlo, lo natural es la realización de este deseo. Se puede tardar
un poco, tener falta de valor, acabar sin tener la voluntad para hacerlo, pero
es a cada uno a quien le corresponde saber esas cosas y esto sirve para
cualquier otro tipo de prácticas sexuales. (Anne Griza, Sexóloga)

